lunes, 16 de noviembre de 2015

Hong Kong recibe a China

El partido más esperado de la jornada 8 de la eliminatoria de Asia para el mundial de Rusia 2018 enfrentará a las selecciones de Hong Kong y China, en un encuentro inesperadamente importante, tanto por lo ocurrido hasta ahora en la cancha, como por las tensiones entre ambos países que dan mucho más sabor a un enfrentamiento donde queda en juego más que sólo tres puntos.

Al realizarse el sorteo de los grupos de la segunda ronda, China era una de las selecciones más contentas, al percibirse su escuadrón como uno de los más sencillos. Los dragones venían con la validación de una buena Copa Asiática, donde pasaron a cuartos de final con un pleno de victorias, y sólo fueron eliminados por el futuro campeón y equipo local, Australia. Y la selección venía con una fuerte inversión para hacer que China, gigante en sinnúmero de deportes, volviera a un mundial y figurara en el futbol, donde nunca han sido particularmente destacados, por ello contaban con la experiencia en la dirección del francés Alain Perrin.
A el buen nivel con el que llegaban, y que los ayudó a ser cabezas de serie, se sumaba la falta de calidad en sus rivales. Qatar era la única amenaza factible, pues se trata de otra selección con una fuerte inversión en vías de tratar de ser competitivos hacia 2022, y siempre presente en finales de la AFC. Pero el estado del Golfo Pérsico contrastaba en resultados recientes, pues en la misma Copa Asiática, se despidieron humillados en primera ronda con tres derrotas, quedando en la posición 14 de 16.
Y si Qatar era un rival al que se podía superar, que decir de un Bután debutante en eliminatorias, y siempre entre los peores del mundo. Unas Maldivas que nunca figuran con los grandes y venían de perder con Tajikistan, Filipinas y Myanmar, y Hong Kong, ciudad autónoma de la propia China, que venía como quinto sembrado y que ni siquiera se había podido clasificar a torneos regionales como la Copa del Este de Asia. La mesa estaba puesta para un absoluto dominio chino.

Pero al empezar la competencia, las cosas no siguieron el guión. Y si bien las Maldivas y Bután cumplieron las expectativas, perdiendo todos sus encuentros. Qatar se probó como un rival formidable, siendo hasta el día de hoy uno de dos equipos que han ganado absolutamente todos sus partidos. Mientras Qatar triunfaba, China dejaba puntos. Eso no sería mayor problema ya que con victorias ante los tres pichones del grupo amarrarían su pase como uno de los mejores segundos. Pero el problema para China, es que un pichón no resultó tal. Y el quinto sembrado, Hong Kong, rompió todos los momios disputando ferozmente el segundo lugar del sector a el gigante asiático.

Un arranque goleando a Bután y superando a Maldivas, puso a la ciudad estado como líder temprano del grupo. Pero esos resultados, si bien eran encomiables, no implicaban que el conjunto fuera un verdadero candidato, pues había triunfado ante rivales débiles. Se esperaba que una vez chocando con los dos grandes, esta selección se desinflara, y todo debía comenzar con una dura visita a China, en un ambiente hostil donde los hongkongueses no tienen mayores simpatías.
Ahí Hong Kong hizo lo impensable y rescató un empate a 0 con los chinos. Con lo cual los dragones perdieron dos puntos presupuestados, a los que se sumaron los de una posterior derrota de visita en Qatar.
Hong Kong también perdió con Qatar, pero en su partido demostró mucha más garra, pues de ir cayendo 3-0, marcaron dos goles en los minutos finales convirtiendo el marcador en un muy decoroso 3-2.

La cosa ha llevado a que en estos momentos, Hong Kong tenga 13 puntos por 10 de China, y dado que Qatar ya parece inalcanzable, ambas selecciones saben que de el resultado de su juego de mañana, depende en gran medida quien será segundo y aspirará a continuar, y quien como tercero, quedará marginado del mundial. Habiendo sacado un empate de visita, Hong Kong aspira a hacer pesar su localía con un triunfo, que eliminaría a los chinos. Para China, ganar no sólo implicaría superar a la ciudad-estado, sino que para ellos es casi una cuestión de política nacional demostrar que tienen poderío en todos sentidos sobre lo que consideran una de sus colonias, al igual que lo son Macao y Taiwán, perder ante ellos es una humillación. El empate teóricamente favorece a China, que tiene un partido más, y mejor diferencia de goles, por lo que de igualar en puntos acabarían arriba. Pero también seria una resultado que los dejaría a ambos fuera, pues no alcanzarían los puntos para clasificar como segundos, por lo que, aunque superado en la tabla, Hong Kong se sabría responsable de la eliminación de los chinos.

Sin embargo el partido ha llamado la atención por mucho más que por lo deportivo. Hong Kong mantiene cierta autonomía, pero es parte del territorio chino desde que la Gran Bretaña entregó la ciudad que era su colonia de vuelta al país. La situación es que tras décadas de gobierno británico, en Hong Kong se desarrolló una conciencia democrática y un sistema político muy alejado del autoritarismo de China, y eso ha causado constantes choques entre los hongkongueses y el gobierno central, cada que China busca incrementar el control sobre la ciudad.
Uno de los conflictos más importantes se dio el año pasado en virtud de una reforma electoral que buscaba limitar la democracia en Hong Kong y rompía promesas hechas por el gobierno a la ciudad, pues indicaba que todo candidato postulado a una elección en Hong Kong, debía ser aprobado por el Partido Comunista Chino.
Las protestas se extendieron hasta diciembre de 2014, y generaron indignación en muchos hongkongueses, poniendo las relaciones entre ambos países en un mal momento.

En el futbol, al ser territorio chino, Hong Kong usa como himno la Marcha de los Voluntarios, el mismo himno de China, y las molestias de los ciudadanos de la ciudad con el país han generado que en cada partido de local, la afición silbe protestando contra el himno chino por el que no se sienten representados. Por eso mismo, la FIFA ha multado a la Federación de Futbol de la ciudad, pero los pitidos han seguido resonando en cada partido de local.

Tratando de evitar más multad, el encuentro contra China, el último que se jugará dentro de Hong Kong, ha sido movido de estadio. En lugar de el estadio nacional de la ciudad, el más grande que se tiene y donde estaba originalmente programado para dar cabida a todos los aficionados que quieren apoyar a su equipo en el duelo, el partido se movió al mucho más pequeño estadio Mong Kog, que sólo tiene 7,000 localidades en vez de 40,000. Si bien es el estadio usual de la selección, es muy raro que un partido genere tanta expectativa como éste, por lo que se han generado muchas críticas por no aprovechar el estadio más grande, donde habría 40,000 almas apoyando y presionando al visitante, en vez de 7,000.
El pretexto ha sido que tras el campeonato de Rugby de Asia (jugado el 7 y 8 de noviembre) la cancha no podía recuperarse para el juego. Pero en realidad se ha sugerido que las autoridades esperan que sea más fácil evitar silbidos si hay 33,000 personas menos, de modo que se evite otra multa. Una solución muy peregrina, pues si la gente quiere silbar, lo hará, por lo que lo único que hizo la federación de Hong Kong es renunciar a una posible ventaja en un duelo fundamental.

Hong Kong ha tenido problemas para encontrar goles recientemente, sus dos victorias de visita en Bután y Maldivas en las últimas fechas, fueron por sólo 1-0, así que la defensa será su bastión. China seguramente atacará con todo buscando una victoria convincente, y el partido estará lleno de tensión de principio a fin.

Mientras estos dos rivales históricos luchan con todo, Qatar visitará a Bután donde seguramente extenderán su racha a 6 victorias y 18 puntos. Dado que Hong Kong sólo tiene 1 partido más y descansará en la fecha 10, Qatar se convertiría en el primer clasificado si los dos equipos chinoparlantes empatan y ellos ganan.

El encuentro será a las 6 de la mañana, tiempo de México.



Todo sobre la Eliminatoria Asia Rusia 2018 aquí

No hay comentarios.:

Publicar un comentario