miércoles, 11 de noviembre de 2015

Eliminatoria de CONCACAF - Semifinal Grupo B

Tras tres rondas eliminatorias que fueron despejando el tablero de las selecciones menores del área, la CONCACAF llega a las rondas definitivas rumbo a Rusia 2018. A las seis selecciones que superaron las rondas precedentes, se suman las otras seis con mejor ranking de acuerdo a la FIFA, quienes, divididas en 3 grupos de 4, pelearán por los 6 puestos disponibles en la famosa Hexagonal Final.
Pencho TV analiza brevemente cada uno de los sectores. Uno de ellos es fácilmente identificado como "el grupo de la muerte", otro es una incógnita debido a la situación en la que llegan sus integrantes, y el último aparece como el más sencillo de todos.





Grupo B

Pocas veces en la historia de la eliminatoria concacafquiana se ha tenido un grupo tan cerrado como éste. Cualquiera de sus cuatro integrantes sería un rival de cuidado en la Hexagonal Final, y si a éste grupo se sumaran México y Estados Unidos tendríamos una ronda final de alta calidad. Sin embargo el sorteo fue cruel, y mientras en los otros dos sectores hay claros favoritos, aquí dos de estas selecciones caerán en el camino y no podrán pelear el pase a Rusia.
Es el único grupo que tiene tres equipos que jugaron la pasada Hexagonal Final, y el único donde sus cuatro integrantes superaron la primera fase de la pasada Copa de Oro, además de que es el único con dos semifinalistas, y están los dos equipos que debieron jugar la final si la Concacaf no se hubiera empeñado en que México la jugara a cualquier costo.
El pronóstico es reservado.

Costa Rica

Los ticos son, además de los dos gigantes norteamericanos, la única selección que siempre ha estado presente en la fase final, con lo cual quedan confirmados como tercera potencia regional y, basándose únicamente en este historial, en los favoritos de un grupo del que parten como cabeza de serie.
Si a esto añadimos su fantástica participación en Brasil 2014, donde hicieron historia al llegar a cuartos de final y quedarse a un paso de eliminar a Holanda, como hicieron con Italia, Inglaterra y Grecia, el verlos en Rusia 2018 es un atractivo para un espectador neutro y se antoja verlos de nuevo peleando la clasificación.
El único problema para los costarricenses, es que pasado el mundial, y tras la sorprendente y para algunos inexplicable destitución de Luis Fernando Suárez, quien los llevó a esas alturas insospechadas, da la impresión de que otros equipos de Concacaf están en mejor momento que ellos, y esos equipos están compartiendo grupo en esta semifinal, por lo que Costa Rica tendrá que pelear como nunca su derecho a instalarse entre los seis mejores.
Bajo la batuta de César Wanchope, Costa Rica quedó por abajo de Jamaica en el grupo B de la Copa de Oro, y luego fue eliminado en cuartos de final contra México. Aunque cabe señalar que esta eliminación fue igual de polémica que la que sufrió Panamá en semifinales, en el torneo donde se favoreció al cuadro azteca sin la menor ética o juego limpio. Pero la polémica eliminación no debe ser un bálsamo para esconder que los centroamericanos presentaron muchos problemas en su selección, pues fueron el único equipo en cuartos de final que llegó a esa ronda sin obtener ni siquiera una victoria, quedándose con 3 empates, dos de ellos ante Canadá y El Salvador, equipos eliminados. Esa dificultad para sacar victorias puede pesar mucho en un grupo tan duro como lo es el B.
Tras la copa de Oro, la federación prescindió de los servicios de Wanchope y contrató a Óscar Ramírez, antiguo jugador y asistente técnico, que ha tenido resultados divididos en 4 amistosos: dos derrotas y dos victorias, y todas por 1-0. Cuando empiecen los partidos de este grupo Ramírez tendrá su primer reto en un torneo oficial, y es un gran reto mantener la estatura de los ticos ante los rivales que le tocan. Como el resto de sus rivales, no tendrá margen de error.

Panamá

Panamá es de unos años a la fecha un poder emergente en Concacaf, y se le podría considerar la única potencia en el área que nunca ha podido disputar un mundial. Por años los canaleros no tuvieron mayor interés en el balompié y su selección pesaba poco incluso a nivel centroamericano, pero poco a poco han sabido hacerse de un lugar y cada vez más los resultados los van acompañando. Más que sus países vecinos en Centroamérica, los panameños son la selección de la región más poderosa en Copa de Oro, alcanzando dos subcampeonatos y dos semifinales desde 2005, año en que se convirtieron en invitados frecuentes a un torneo al que rara vez iban con anterioridad.
Asimismo, hemos visto como han pasado de ser un equipo que se quedaba en ronda semifinal sin ofrecer mayor resistencia, a ser un invitado a la Hexagonal Final, y ya en la eliminatoria pasada se quedaron a un paso de la gloria, pues a pesar de que México hizo todo lo posible por ser eliminado de Brasil 2014, los panameños que tenían el pase a la repesca en sus manos, lo perdieron en tiempo de compensación de su último partido.
En lo que al equipo actual respecta, nadie que hable con honestidad puede negar que fueron robados del pase a la final en la Copa de Oro 2015. De no haber sido por la intervención arbitral, Panamá habría jugado la final, y hubiera derrotado a los aztecas tal y como lo hizo con Estados Unidos en el partido por el tercer puesto, así, no dejan duda de que ya están a un nivel para vencer a rivales de mucho mayor nombre, y da la impresión de que están en su mejor momento para debutar en una Copa del Mundo.
Después de el tercer lugar en la Copa de Oro, los panameños han tenido malos resultados en amistosos, llevándose tres derrotas y un empate, aunque los amistosos nunca han sido el fuerte de este equipo.
Panamá no sólo enfrentará a Costa Rica en esta serie para disputarse el honor de ser el mejor de Centroamérica, sino que enfrentará a Jamaica en una muestra de lo que habría sido la final de la Copa de Oro en un mundo justo, y chocará con un Haití que ya le sacó un empate en el torneo regional. Al igual que sus rivales, el reto es enorme y no existe el margen de error, pero si llegan a la Hexagonal lo harán muy crecidos y con ánimo de revancha. 

Jamaica

Jamaica fue víctima de la necedad de FIFA de usar su ranking para elegir cabezas de serie, en vez de basarse en los resultados previos de los equipos. Así, se convirtieron en el único equipo que jugó la pasada Hexagonal Final que no fue sembrado, y esta situación ha provocado que éste se convierte en el grupo de la muerte.
Si bien el beneficiado con el cambio, Trinidad y Tobago, pasa por un buen momento, ha quedado demostrado a lo largo del año que no están la nivel de Jamaica, y que poner a los Reggae Boyz entre la mitad de equipos que provinieron de rondas previas fue un error. A lo largo del año Jamaica ha obtenido resultados que confirman que pasan por un buen momento. fueron campeones del Caribe, clasificándose a la Copa América Centenario de 2016, fueron uno de los mejores equipos en la Copa de Oro, eliminando a Estados Unidos y anotándose como el primer conjunto del Caribe en jugar la final, y dieron una muy digna actuación en la Copa América ante rivales sudamericanos, perdiendo por tan sólo un gol ante todos sus oponentes que incluyeron a Argentina, Uruguay y Paraguay. Incluso merecieron un punto ante los guaraníes. A pesar de las tres derrotas su actuación fue lo suficientemente buena para romper los pronósticos en relación a la calidad de sus rivales.
El equipo paso por una pequeña crisis tras una derrota ante Nicaragua que casi los margina de esta ronda, pero después de caer en excesos de confianza en ese primer partido, los jamaiquinos demostraron que saben manejar la presión al lograr una difícil remontada ganando 2-0 de visita en Managua.
Por primera vez en mucho tiempo, la selección jamaiquina da la impresión de tener argumentos no sólo para disputar la Hexagonal Final, sino para volver a clasificar a un mundial, torneo al que sólo asistieron en 1998. Al igual que sus rivales, superar este complicado grupo será una revalidación de sus aspiraciones.

Haití

Haití es un caso curioso en las eliminatorias a mundiales, y es que, a pesar de ser una potencia en el Caribe, rara vez llega a disputar la ronda semifinal. Los francoparlantes son siempre considerados entre los mejores equipos del Caribe, y son una de sólo cuatro selecciones de la zona que han jugado un mundial. Además casi siempre se les ve en la Copa de Oro y en las finales de la Copa del Caribe. Pero en lo que a copas mundiales respecta, por alguna razón han encontrado la manera de ser desplazados de las rondas finales por selecciones de mucho menos talla como Antigua y Barbuda, San Vicente y las Granadinas o Barbados.
Es por ello que los haitianos llegan apenas por segunda vez a la semifinal del área, siendo 2010 su intento anterior, y son el único equipo del grupo que nunca ha jugado una hexagonal final. De hecho su único intento anterior se acabó muy rápido, pues sólo consiguieron tres puntos, producto de tres empates, y fueron incapaces de derrotar a Suriname.
Con estos antecedentes, poco se podría esperar de los granderos en base a estos antecedentes, pero al igual que sus rivales de grupo, Haití viene en un gran momento, por lo que no pueden ser descartados.
Aunque es usual verlos en Copa de Oro, su equipo nunca pasaba de ser comparza, pero esa situación terminó en junio pasado, cuando Haití superó el grupo de la muerte con una impronosticable victoria sobre Honduras, un peleado empaté con Panamá y una apretada derrota ante Estados Unidos. De hecho Haití superó en puntos a los panameños, con quienes se volverán a ver las caras en este grupo, y su eliminación ante Jamaica, con quienes también volverán  chocar, fue por la mínima diferencia y disputada hasta el final. 
Tras la Copa de Oro, es Haití el conjunto del grupo que mejor forma ha mostrado, pues en tres partidos se ha llevado tres convincentes victorias, marcando en las tres, tres goles. En esos partidos superó con comodidad a El Salvador, y eliminó a Granada para ganarse su derecho de disputar esta ronda.
En el último año, Haití sólo ha perdido tres partidos, ganando en cambio 6 y empatando 4. Un record muy bueno para su técnico, el francés Marc Collat
Por historial, uno diría que los haitianos no tienen esperanza, pero por número están a la par de sus rivales, y están también en su mejor momento para inscribirse en la hexagonal final por primera vez. Dada la calidad de sus rivales uno siente que son el equipo menos equipado para lograr el pase, pero no pueden ser descartados y disputarán cada partido con ganas de trascender. Si el sorteo hubiera dado grupos más parejos y otros rivales, cualquiera de estos cuatro serían fuertes candidatos a sumarse a los 6 mejores.

Antecedentes entre los equipos

Contando únicamente los partidos que estas cuatro selecciones han jugado entre sí en la ronda semifinal de CONCACAF de 1998 a la fecha, sus resultados han sido:

Jamaica 1-2 Panamá (2006)
Panamá 1-1 Jamaica (2006)

Haití 1-3 Costa Rica (2010)
Costa Rica 2-0 Haití (2010)

Datos curiosos:

* Contrario a los otros grupos, aquí casi no hay antecedentes entre los equipo. Sólo dos de ellos se han enfrentado antes en semifinales: Jamaica y Panamá, y Costa Rica contra Haití. Los otros cuatro partidos se darán por primera vez en esta ronda.

* A pesar de la falta de enfrentamientos en este torneo en particular, los dos conjuntos centroamericanos y los dos caribeños se conocen de mucho tiempo, y suelen verse las caras en torneos regionales. Por lo que habrá mucho orgullo en juego, aparte de los puntos.

* Panamá jugó por primera vez la Hexagonal Final cuando enfrentó a Jamaica en semifinales.

* Las dos veces que Panamá jugó la Hexagonal Final, lo hizo clasificando como segundo de grupo, y con apenas una unidad de ventaja sobre el tercero.


Costa Rica: 5 de 5 Hexagonales Finales (1998-2014)
Panamá: 2 de 5 Hexagonales Finales (2006, 2014)
Jamaica: 3 de 5 Hexagonales Finales (1998-2002, 2014)
Haití: 0 de 5 Hexagonales Finales


Todo sobre la eliminatoria Concacaf Rusia 2018 aquí

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